Te escribo por que hace tiempo no lo hago, no por que lo sienta como una obligación, o no cuente con suficientes ganas, sino por falta de inspiración y soy el primero que se castiga por eso. Pero no sientas que la falta de inspiración es culpa tuya... eso es totalmente erróneo.
¿Como no inspirarme es esos ojos verdes provocadores de mi entero desmoronamiento? En esa piel blanca plagada de pecas meticulosamente ubicadas a la perfección. Ese pelo adictivente palpable cuando se posa sobre mi pecho aturdido por un bombardeo del corazón. En esa boca diseñada por una fuerza incomprensible para lograr la inevitabilidad de un beso. De esas manos deseablemente suaves que compartis con mis simples manos para convertirlas en algo útil, en algo que vale la pena su existencia, ya que si mis manos no sirvieran para sostener las tuyas poco sentido tendria tener manos.
Pero no me enamoré de nada de lo anteriormente mencionado, sino de la parte más difícil de percibir, me enamore de la la esencia, de la parte de Alejandra que no es material. La parte que no se ve, la parte que solo un ser apto para amarla percibe... me enamoré de su alma y solo eso, como mi amor, será eterno.